ESPACIO ALTERNATIVO PARA LA MEJORA DE LA CONVIVENCIA

Por un lado es un lugar de reflexión para la comunidad educativa en su totalidad (alumnado, padres, madres, profesorado, conserjes, monitores/as, etc.) y de forma paralela se trabaja con el alumnado sancionado con la expulsión del centro educativo, como medida alternativa al abandono de la formación reglada en secundaria.

Se favorece un proceso de reflexión por parte de cada alumno o alumna que es atendido, acerca de las circunstancias que han motivado su presencia en el proyecto, marcando objetivos individualizados con cada uno de ellos, potenciando sus habilidades y diseñando metas a conseguir.

La intervención en convivencia desde una perspectiva social contribuye a proveer al profesorado de herramientas para transformar el conflicto en positivo y sensibilizar acerca de la importancia de medidas alternativas a la expulsión, lo que permite actuaciones más integradoras y flexibles teniendo presente los contextos socioculturales en los que nos movemos.